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Enfermedades y tratamiento

Tratamiento con campos electromagnéticos pulsados.

"LOS CAMPOS ELECTROMAGNETICOS PULSADOS ESTAN ABSOLUTAMENTE DOCUMENTADOS, Y NUMEROSAS INVESTIGACIONES PUBLICADAS LO HAN DEMOSTRADO DESDE LOS AÑOS 70, ASI MISMO LA FDA ( Food and Drug Administration), LOS APRUEBA TOTALMENTE, CONSIDERANDOLOS EFECTIVOS Y SEGUROS."

La historia de la magnetoterapia data desde los primeros años de la medicina china e Hindú, cuando se dio la observación experimental y clínica relacionada a los efectos terapéuticos ejercidos por los campos magnéticos en muchos y diversos tejidos del cuerpo humano con el objetivo de solucionar el dolor.

El registro más antiguo que se tiene del empleo de la electricidad con fines sanadores data del año 2750 A.C. cuando los enfermos eran expuestos a los choques producidos por anguilas eléctricas (kellaway 1946). Alrededor del 400 a.C., Thales frotó ámbar y obtuvo electricidad estática.

Tal vez otras formas de sanación magnética sean más antiguas aún. Una mina africana que tenía una antigüedad superior a los 100.000 años era una fuente proveedora de mineral de hierro rojo, denominado hematites u ocre, que se ha empleado desde tiempo inmemorial con propósitos sanadores y ceremoniales. Los antiguos egipcios, los chinos y más tarde los griegos, utilizaban la magnetita o calamita para sanar (Payne 1990).

En 1773 Franz Anton Mesmer, empezó a usar imanes para las sanaciones. El sentía una especie fenómeno de atracción y repulsión alrededor del cuerpo, similar a las sensaciones que uno tiene al manejar los imanes. Con frecuencia sus pacientes notaban "corrientes inusuales" que corrían por sus cuerpos antes de iniciar una crisis sanadora que conducía a una cura.

La electricidad médica tuvo su edad de oro entre fines del 1700 y comienzos del 1900. Durante este periodo se desarrolló una amplia una amplia variedad de artefactos de sanación por medio de la electricidad, y fueron empleados ampliamente por los médicos para tratar una variada gama de dolencias (Geddes 1984). Se utilizaron 4 tipos diferentes de electricidad: Estática o electricidad de Franklin, Directa o corriente galvánica, Bobina de inducción o corriente Farádica y Alta Frecuencia, o corriente de d'Arsonval.
Mientras tanto, un rápido progreso comenzó a manifestarse en la electrobiología, que es el estudio de las propiedades eléctricas de los sistemas vivientes. Se desarrollaron herramientas útiles para el registro de los campos eléctricos producidos por órganos tales como el corazón, el cerebro, músculos, ojos.

Con el progreso de la electrobiología, se encontró que los campos eléctricos y magnéticos generados por los tejidos y órganos, no solo son subproductos de las actividades celulares sino que además forman parte del mecanismo por el cual se comunica consigo. La investigación de este tema se encuentra en marcha en los centros de investigación académica del mundo. La medicina electromagnética está comenzando a revivir pero con una ciencia mucho más sofisticada que la apoya.

Luego de de décadas de estar "fuera de los límites" de la ciencia académica y de la práctica médica occidental, se aprecia un resurgimiento del interés por la medicina energética. Hay dos áreas que están siendo ampliamente investigadas: El estudio de los campos magnéticos producidos por las cosas vivientes, o biomagnetismo, y el estudio de los efectos de los campos magnéticos sobre los sistemas vivientes o magnetobiología.

La investigación médica ha revelado que los campos magnéticos "pueden convertir un proceso sanador que quedo atascado en una reparación activa, aún en pacientes que no han logrado una cura en más de 40 años" (Bassett 1995). Si se fractura un hueso ya sea en un brazo o en una pierna y no logra sanar en los próximos 3-6 meses, existe una gran posibilidad de que su médico le prescriba un método energético denominado terapia de campo electromagnético pulsado o PEMF (Pulsed Electromagnetic Field). Este tipo de aparato produce un campo magnético que induce a las corrientes a fluir en los tejidos circundantes. La inducción es el proceso por el cual los campos magnéticos provocan que las corrientes fluyan en los conductores cercanos. Es la base de los transformadores y otros aparatos eléctricos. Las leyes que gobiernan la inducción han sido la piedra angular de la física y de la ingeniería eléctrica por más de un siglo. Los exámenes clínicos han demostrado que la terapia por el método del PEMF inicia de inmediato la reparación del hueso.

El empleo moderno de los campos magnéticos para estimular la reparación de huesos comenzó poco después del descubrimiento de la "electricidad animal", fines del siglo XVIII. A mediados de 1800, el método preferido para tratar la sanación lenta de las fracturas era pasar electricidad por agujas implantadas quirúrgicamente en la región de la fractura.

En las décadas de 1950 y 1960 se produjo un resurgimiento del interés médico por la terapia eléctrica y magnétic. Luego de un considerable esfuerzo por científicos como Brighton y Bassett, se le otorgó, tanto a la terapia eléctrica como magnética, una clasificación "segura y eficaz", por parte de la FDA, para las fracturas que "no se unían".

No resulta sorprendente que la evidencia científica sea que la terapia del PEMF es eficaz porque transmite "información" que impulsa actividades específicas de reparación dentro del cuerpo. Las corrientes inducidas por las terapias PEMF, imitan las actividades eléctricas naturales creadas dentro de los huesos durante los movimientos. El hecho de pulsar campos magnéticos inicia una cascada de actividades, desde la membrana celular hasta el núcleo y luego a nivel del gen, donde se producen cambios específicos (Bassett 1955).

Luego de varias décadas de éxito clínico con el empleo de campos eléctricos y magnéticos para facilitarla sanación de los tejidos duros (huesos), se ha desviado la atención a las heridas en los tejidos blandos, como nervios, piel, músculos y tendones y al dolor asociado con dichas heridas.

Los campos magnéticos presentan ventajas sobre los eléctricos porque se consideran no invasivos, y pueden emplearse para tratar tanto los tejidos blandos como duros, simultáneamente. Cada tejido responde a una frecuencia diferente de pulsación.

Sisken y Walker(1995) han estudiado la investigación que emplea campos eléctricos y magnéticos en los tejidos blandos. Y han observado los siguientes efectos: Mejoría en la formación capilar, disminución de la necrosis, reducción del edema, disminución del dolor, recuperación funcional más rápida, reducción en profundidad, superficie y dolor en la heridas cutáneas, reducción de la pérdida muscular después de una operación de ligamentos, aumento de la fortaleza tensil de los ligamentos, aceleración de la regeneración nerviosa y recuperación funcional.

En un artículo publicado en marzo del 2003 titulado "Pain management with pulsed electromagnetic field (PEMF) treatment, William pawluk, médico y profesor asistente en la escuela de medicina de la Johns Hopkins University resume lo siguiente: Se ha demostrado que con los campos magnéticos pulsados de diversa potencia y frecuenciase obtiene buenos resultados en una amplia serie de situaciones dolorosas con un riesgo mínimo comparados con el potencial invasivo de otras terapias y el riesgo de toxicidad, adicción y complicaciones de los medicamentos. Y añade los campos electromagnéticos afectan la percepción del dolor de muchas maneras diferentes. Lo alivian de manera directa al influir en las neuronas afectadas, los movimientos del ion de calcio, los potenciales de membrana, los niveles de endorfinas, el óxido nítrico, los niveles de dopamina y la regeneración de los nervios. En cuanto a los beneficios indirectos de los campos magnéticos en las distintas funciones fisiológicas pueden apreciarse, en la circulación el aparato musculo-esquelético, los edemas, el nivel de oxigeno en los tejidos, las inflamaciones, el metabolismo celular, y los niveles de energía de las células.

La artrosis es una de las enfermedades degenerativas dentro de las patologías de las articulaciones, es proceso degenerativo y de desgaste del cual sus causas pueden ser múltiples. La terapia con campos electromagnéticos pulsados de baja intensidad surge como la mejor opción para la regeneración del cartílago ya que:

---El ESTIMULO DE LOS CONDROCITOS MEDIANTE CORRIENTES ELECTRICAS O CAMPOS MAGNETICOS PULSADOS DE BAJA FRECUENCIA, INDUCE UNA MAYOR SINTESIS DE GLUCOSAMINOAGLICANOS, LAS CUALES SON MOLECULAS BASICAS PARA LA REPARACION DEL CARTILAGO.

---INDUCE UNA INFLUENCIA POSITIVA FISIOLOGICA DEL ESTADO FUNCIONAL DE LA MICROCIRCULACION Y AUMENTO DE LA ABSORCION DE OXIGENO EN EL TEJIDO CAPILAR.

---INFLUENCIA EN FORMA POSITIVA LA BIO-SINTESIS PROTEICA (Proteínas reparadoras).

---IMITACION DEL EFECTO PIEZOELECTRICO, LA INDUCCION DE MINI-VOLTAJES ELECTRICOS QUE CONTROLAN EL CRECIMIENTO OSEO Y DE SU ESTRUCTURACION.

---REGULACION DEL CALCIO, LO CUAL ES DE SUMA IMPORTANCIA PARA LAFORMACION DE LA ESTRUCTURA OSEA Y PARA LA FUNCION MUSCULAR.

---MEJORIA DE LA MICROCIRCULACION EN EL TEJIDO DAÑADO, FOMENTANDO LA ELIMINACION DE ACIDOS Y DESECHOS DEL METABOLISMO.

---ADEMAS DE QUE OPTIMIZA LA PRODUCCION DE ATP (Adenosintrifosfato),es decir mejorando la condición energética de las células mediante un mejor riego sanguíneo y una absorción incrementada de oxígeno, contribuyendo a una mejor regulación del metabolismo celular en todo el organismo.

Estudios reportados concernientes sobre los efectos de los campos electromagnéticos a nivel celular describen que en un campo magnético NO PRODUCE EFECTOS LETALES en el crecimiento celular y que además los cultivos celulares se desarrollan bajo condiciones normales de crecimiento sin importar la densidad magnética. (Junji M. 2005 effects of static magnetic at the cellular level. Progress in Biophysics& Molecular Biology 87: 213-223).

Asi mismo otros estudios recientes han sido reportados relacionados a la influencia de los PEMF sobre cultivos de células óseas, en células de osteoblastos y como son estimulados por dichos campos. (Chang K Chang WH 2003 effects of Pulse-Burst Electromagnetic Field stimulation on osteoblast Cell activities. Bioelectromagnetics 25:457-465.

En otros estudios se ha demostrado por medio de los PEMF el incremento significativo de la proliferación de condroblastos subconfluentes, osteoblastos humanos subconfluentes, células MG-63 y células de la línea TE-85. (Farndale RW, Murray JC 1985 Pulsed electromagnetics fields promote collagen production in bone marrow fibroblasts via athermal mechanisms. Calcif. Tissue Int 37:178-182.

Uno de los trabajos más completos es el de Diniz en donde el estímulo de osteoblastos (de la línea celular MC3T3-E1) con los PEMF fue evaluado en diferentes estados de maduración (proliferación, Diferenciación y Mineralización). Se hizo el análisis de proliferación mediante contenido de DNA, encontrando un incremento del mismo conforme aumentaba el tiempo de cultivo. La diferenciación celular fue otro parámetro analizado mediante la actividad de la fosfatasa alcalina, en donde los resultados mostraron que la actividad de dicha enzima se incrementa significativamente. Finalmente se realizó un análisis exhaustivo de la mineralización del tejido óseo mediante el método de Von Kossa y se reportó que la mineralización de la matriz del tejido varía significativamente entre los estados de maduración. (Diniz P, Shomura K, Soejima K and G Ito G. 2002 Effects of Pulsed Electromagnetic Field (PEMF) Stimulation on Bone Tissue Like Formation Are Dependent on the Maduration Stages of the Osteoblasts. Bioelectromagnetics 23:398-405)

Aunque el enfoque de las investigaciones ha sido más importante en relación a reparación de hueso, cartílagos y tejidos blandos, se ha visto mejoría en otros aspectos como son: Regulación de la energía corporal, aumento del riego sanguíneo, mayor aprovechamiento de oxígeno y alimentos, afecto analgésico (alivio del dolor), efecto sedante, relajante y antiinflamatorio, apoya y mejora el rendimiento deportivo, se puede combinar con todos los tratamientos de medicina convencional y alternativa.

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